Acá en Tijuana en una cierta ruta de camiones
te dan unos boletitos de pasajero con número y todo. Los que vamos a la
universidad estamos acostumbrados que estos pequeños papeles invadan nuestra
mochila, bolsillos o cualquier rincón que nos quedó a la mano para aventarlo.
Un amigo me conto que si te sale un número
veintiuno en estos papelitos puedes pedir un deseo, lo más cercano que estado a
esto ha sido un veinte, lo más lindo de ese boleto (que aun guardo) es el día
que me tocó; una tarde de mayo, tan tranquila y
mágica, aún recuerdo el dolor en mis mejillas por la sonrisa.
Pero ¿Por
qué escribo de esto?
Pues es
domingo de limpieza (SI, L I M P I E Z A) y recordé esa historia, mi amigo y el
muy deseado numero veintiuno. Recordé mi boleto numero veinte que no me concedió
ningún deseo pero me hace recordar un
momento muy lindo.
Por ello
dejo estas palabras escritas en los márgenes de una hoja que encontré entre
limpieza y limpieza.
![]() |
| ¿Donde estas veintiuno? |
Subida y
bajada
Entre parada
y parada
Fijo la
vista
Buscado
ese número
tan prometido
tan prometido
Veintiuno
pero solo se acumulan decepciones
pero solo se acumulan decepciones
Números que
se acercan
Números que
marcaron cierta mañana
O un
triste regreso a casa
Se acumulan
uno a uno
En un rincón
en el bolso
Sin magia
alguna
Solo con
el sello
De una promesa
silenciosa
Un tal vez
doloroso…
TENGAS UN BONITO INICIO DE SEMANA

No hay comentarios.:
Publicar un comentario