domingo, 8 de noviembre de 2015

Luchar

Cuando pasamos cosas feas, de cualquier tipo, debemos de pensar y tener bien claro que después de esa tormenta que nos envuelve debemos de luchar, no por sobrevivir a ella, ya no, debemos de luchar por reconstruir. Seguir corriendo por kilómetros y por cortar poco a poco pero con ímpetu los grilletes de los malos recuerdos que nos tiene pegados a tierra infértil y nos impide soltar una carcajada al viento.
Buen Inicio de semana  

jueves, 5 de noviembre de 2015

Abecedario

Hoy es jueves y me toca una de las clase que menos me gustan de este semestre, Desarrollo De Habilidad de Lectura.
Sorprendemente la actividad de hoy me gusto, Se trataba sobre escribir una historia con palabras que comienzan con cada letra del abecedario en orden, sin usar conectores.
Aqui les dejo mi intento burdo.

Algunos besan, codician, discuten. Es fácil gritar. había inicios, jamás kioscos. Luz mundana natural. Ñoño, Opacos pasos. Queria reir sutilmente, Tropezar únicamente. ¡Wey!, XO, Ya, Ziczac.

Algunos de mi salon los hicieron mucho mejor y bastante divertido.
El mio... es un intento de poema de desamor... o algo parecido.

Bueno viernes (:

lunes, 2 de noviembre de 2015

Microcuento

En mi clase de Fundamento de Humanidades y Comunicación estábamos viendo narrativa, mi profesora  nos enseñó que  los microcuentos son pequeños relatos que manejan la estructura básica de un cuento.
aqui les dejo mi segundo intento.

Cuando ella era pequeña solía dormirse en el asiento trasero del auto de sus padres en los largos viajes de carretera, pues  el suave arrullo de las llantas sobre el asfalto era irresistible.
Más grande  se volvió a sentir de esa manera pero ya no dormía en el asiento trasero ahora se encontraba entre los brazos de alguien.

Lamentablemente duró menos que un viaje en carretera.

sábado, 31 de octubre de 2015

Otoño

Mamá dice que yo tengo esos rostro donde puedes ver cada emoción, si estoy enoja es imposible no ver lo dura que es mi mirada o lo seca que llega a ser mi voz, si estoy feliz casi parece que voy a bailar y abrazo a medio mundo, si estoy estresada me como las uñas o me pongo a tomar mucha agua. Al parecer mi mamá me conoce muy bien.

Estas últimas semanas comprobé eso. Pues llegaba a mi facultad muy feliz y relajada, muchas de mis amigas me lo hicieron notar, al preguntar el por qué mi respuesta era “Va ser un buena día”.

Y no, no era por una razón en particular ni  tenía un evento especial o algo parecido, simplemente iba a ser un buen día, pues ese sentimiento se despertaba conmigo y se arraiga a mi hasta subir las escaleras del edificio de la facultad acompañada con una buena canción, se iba desarrollando mientras caminaba por el  campus en la mañana.

Cuando bajó del camión por las mañanas y de repente comienza a salir de manera aleatoria tan buenas canciones como Valiente- Vetusta Morla, este grupo español tan fuerte, que hace que mi caminar sea más energético y sus versos llegan a mí como grito de “Busca tu propia suerte y no temas” o Won't Stop - Electric Nana “I won't stop loving every day, I won't stop believing in myself” que con este coro y en si en toda la letra grita “POSITIVISMO”.  Hace que esa convicción mucho más grande, y me repito “será un buen día”.

Pero la más significativa es The Fall de mi grupo favorito Imagine Dragons. Habla sobre cuestionar todo lo que creías, sobre caer en la miseria y duda para renacer. Habla del otoño como metáfora de transformación, cambio.

I'm ready for the fall
I'm ready for everything that I believed in to
Drift away
Ready for the leaves
Ready for the colors to burn to gold
And crumble away

En esta época donde estoy cursando el primer semestre de la carreta, diciendo adiós al lugar que me dio mi segunda pasión, el teatro, y estoy encontrado nuevos horizontes, nuevas oportunidades. La época donde tengo que decir adiós a ciertas personas y sentimientos.

Un grandioso casi Halloween en la universidad
Imagine Dragons me dio la canción perfecta, para acompañar este cambio y me hizo ver esta estación de una manera diferente, incluso más hermosa y significativa que la primavera, pues comenzar es mucho más fácil en comparación que  transformar.

 Durante este otoño pude  hacer una limpieza en mi cabeza, para dejar caer todo  aquello que por naturaleza se debe ir y “arder en oro”. Me volví más ligera y mi sonrisa menos cuestionable, hizo que volviera a disfrutar de las pequeñas cosas, delimitar nuevos horizontes de mi persona. Ya no hago las cosas por inercia sino por pasión.

Y por ello tanta felicidad en la mañanas; es otoño, es  época de cambio, es época de dejar caer, para estar en paz y sin ningún peso en los hombros, apagar la voz de la conciencia que dicta todo los errores y los hace ver más grande de lo que son.

Es otoño. Y caminó por las mañanas en el campus con la mejor banda sonora para  recordarme que soy afortunada, que estoy en un camino que amo, llevo conmigo recuerdos y amor, en mis espaldas estan amigos y familia que están listo para sostenerme en el aire cuando tropiece.

Pero lo más importante, estoy yo, recordándome a mí misma que hay que ser valiente, no parar, no dejar de reír, que está bien llorar, está bien estar a solas, de siempre trata de ser mejor y amarte a ti misma hasta la muerte.

“va ser un buen día”

Pues ya no voy en línea recta colgando de un tal vez, ahora bailo libremente en un campo abierto de posibilidades.


¡FELIZ HALLOWEEN!
Una foto publicada por Brenda Perez (@breeams) el


domingo, 25 de octubre de 2015

Instagram

Lo admito, soy una adicta a subir fotos a Instagram.
Hay veces publico atardeceres, cosas de teatro o poemas acompañados de una cierta imagen.sobre todo imágenes de las personas en mi vida.
Instagram me dio la valentía de mostrar al mundo mis creaciones, ya sea el ángulo de una imagen como de esos escritos pequeños que yo llamo intentos de poemas. Me mostró que no hay que tener miedo de las palabras que lanzamos al vacío, pues se va convirtiendo en un eco de lo que nosotros sentimos, siempre el por que por el cual lo escribimos, está ahí debajo, bien escondido.
Creo que ya no me bastó el espacio de "Descripción de la imagen" y eso dio pie a este blog. Pues así es todo en la vida, comienzas con unos cuantos caracteres y terminas necesitando la infinidad de una hoja en blanco.
Espero verlos por allá y que no se horroricen con mis etiquetas (hashtag).


Una foto publicada por Brenda Perez (@breeams) el

Limpieza

Acá en Tijuana en una cierta ruta de camiones te dan unos boletitos de pasajero con número y todo. Los que vamos a la universidad estamos acostumbrados que estos pequeños papeles invadan nuestra mochila, bolsillos o cualquier rincón que nos quedó a la mano para aventarlo.
Un amigo me conto que si te sale un número veintiuno en estos papelitos puedes pedir un deseo, lo más cercano que estado a esto ha sido un veinte, lo más lindo de ese boleto (que aun guardo) es el día que me tocó; una tarde de mayo, tan tranquila y  mágica, aún recuerdo el dolor en mis mejillas por la sonrisa.
Pero ¿Por qué escribo de esto?
Pues es domingo de limpieza (SI, L I M P I E Z A) y recordé esa historia, mi amigo y el muy deseado numero veintiuno. Recordé mi boleto numero veinte que no me concedió ningún  deseo pero me hace recordar un momento muy lindo.
Por ello dejo estas palabras escritas en los márgenes de una hoja que encontré entre limpieza y limpieza.
¿Donde estas veintiuno?

Subida y bajada
Entre parada y parada
Fijo la vista
Buscado ese número
tan prometido
Veintiuno
pero solo se acumulan decepciones
Números que se acercan
Números que marcaron cierta mañana
O un triste regreso a casa
Se acumulan uno a uno
En un rincón en el bolso
Sin magia alguna
Solo con el sello
De una promesa silenciosa

Un tal vez doloroso… 



TENGAS UN BONITO INICIO DE SEMANA

jueves, 22 de octubre de 2015

Tú cuestionamiento





Me gusta tomar fotos al cielo por que son como rompecabezas
hay veces olvido donde las tome
y me pregunto
¿Dónde estaba?


¿Dónde estás?
Perdida en mis sentimientos
¿Dónde estás?
Encontrándome en medio de la noche
¿Dónde estás?
Encontrándome en tu abrazo
¿Dónde estás?
Viéndote con otros ojos
¿Dónde estás?
No lo se
¿Dónde estás?
Acaso importa
¿Dónde estás…?
En un rincón

Planteándome la idea de amarte

jueves, 1 de octubre de 2015

Cuarto Piso

Son las 02:23 de la tarde estoy en la biblioteca de la universidad desde hace como 4 horas, en un cubículo, empapándome de historia, haciendo lecturas atrasadas  y todas esas cuestiones universitarias porque mi mejor amigo tienen tocada el domingo y simplemente no voy a dejar que la tarea me impide acompañarlo.
Me tome un respiro para escribir esto. ¿Por qué?, no lo sé, son esas ideas que llegan a tu mente y piden ser escritas, está particularmente se desarrolló sin mucho esfuerzo en la mía.
Besar…
Besar es como ahogarse, tratar de adaptarse, estar envuelta en algo desconocido, desprenderse de la forma que respiras, la forma en que te mueves, la forma que tocas.
Besar es crear una nueva versión de ti, despojarte de lo individualismo y la razón. Dejar las poses, la imagen a un lado.
Cuando besas debes de dejarte de abrazar a la lógica, a la razón, la sistematización, lo puro, lo limpio…
Cuando besas debes aprender a no luchar, a no interponerte entre tus deseos  y el momento.
Besar es sentir al otro, tomar su mano y tirarse al vacío, a un acantilado, confiar, ser audaz…
Besar es un contrato, “te regalare este ser lleno de deseo a cambio que guardes el secreto, a cambio, que tú también me muestres a ese alguien, que llevas colgando de tus sentidos que nunca dejas salir en realidad”.
Besar es un baile, es una explosión, perderse en alguien más, en el temor, en las ansias, en la indecisión; despedirte de la lógica y las buenas maneras.
Besar es más que un contacto físico, es más que un cliché, es más que un inicio. Besar es probar esa sintonía que crees tener con alguien más. Tal vez te decepcionaras, tal vez no.
No eres el mismo al besar. No serás nunca el mismo cuando empieces a besar; nuevos límites serán marcados y ahora eres consciente de tu poder, de tu grandeza, de tu osadía.
Oscar Wilde escribió “La única manera de liberarse de la tentación es caer en ella”.
Cuando la tentación es lo único que te mantiene en movimiento, lo que te mantiene haciendo planes y tienes miedo hacer nuevos, la mantienes contigo, paralelo a tu vida. Como objetivo supremo.
Cuando tengan la oportunidad de ahogarse en esa piscina de deseo, sentidos, de otro ser; háganlo

Para ustedes, ¿Qué es besar?

domingo, 20 de septiembre de 2015

Los viernes no son mi día

Después de casi un mes en la universidad, es oficial.

Los viernes son mi peor día.

Yo sé que para muchos es el día sagrado, representa el comienzo del fin de semana, de un descanso bien merecido, de noches de fiesta u oportunidad de hacer todas las tareas que dejaste para el último (Lo cual ha sido mi caso últimamente) pero para mí esa idea comienza después del mediodía. Cuando pude sobrevivir a mi clase de “Desarrollo de habilidades de lectura” sin cabecear o no sentir pesadez en los ojos. Lo cual solo ha pasado, a lo mucho, tres veces.

Gracias a esta desastrosa clase me comencé a interrogar.

¿La literatura es mi camino?
No me malinterpreten; no pienso dejar mi carrera y salir huyendo a los brazos de alguna ingeniería, no es para tanto, tampoco. Pero si comparo a Brenda de quince años con Brenda de dieciocho (casi diecinueve) hay una diferencia abismal, claro, solo me estoy concentrado en un aspecto de todos los que me conforman y es, obviamente, la lectura.

En estos días no encontrado un libro que me haya emocionado, conmovido, robado toda mi atención, fascinado y eso me preocupa. Me hace preguntar si tome el camino correcto, si en verdad la literatura es mi pasión o es algo que me hice creer por mucho tiempo para tener un lugar o solo me cuestiono todo esto porque temo por mi futuro o simplemente mi mente ha estado tan dispersa que no es más que un bloque de lector lo que estoy viviendo.

Si no me he vuelto loca con todo este asunto es por una sencilla razón, la biblioteca. Hace unos días fui a primera hora en busca de libros sobre los Bombardeos atómicos sobre Hiroshima y Nagasaki, termine sentada con los pies cruzados en el piso, con tres libros sobre la guerra mundial y uno de Alemania. Así es como paso algo mágico (lo sé, frase muy cursi), me sentí de nuevo como esa pequeña chica, que cada vez que encontraba un libro le hacía sentir una curiosidad infinita, que yo, con dieciocho años, rencontré sentada en un pasillo de la biblioteca. Me sentí en casa, como si los libros me dieran un cálido abrazo, un abrazo de bienvenida. Una bienvenida  a esa ventana que ellos llegan a ser para regalarnos una vista, ya sea, de un alma o del mundo antiguo.

Creo que mi crisis está en calma, y no digo extinta, porque yo sé que volverá. Por qué las crisis se presentan cuando el estado natural se altera y yo creo que esa alteración se debe a una revolución (claro, ablando en un ámbito totalmente personal). Así es como estoy totalmente segura de que mi visión sobre la literatura ha revolucionado, tal vez la veo más realista y madura, más cruda, aun no lo sé y la verdad no me preocupare por eso porque de algo si estoy segura y me tranquiliza, es que Brenda, aquella niña que tomo entre sus manos los libros de lectura de primaria de sus hermanos por mera curiosidad y fascinación sigue viviendo aquí, muy dentro de mí y siempre trata de salir a la superficie para guiarme en mis decisiones, en mis nuevos proyectos, en mi día a día.

Mientras ella siga latiendo en los profundo de mi, creo que todo estará bien, no importa cuántas crisis se avecinen. Lo bueno que dio signos de vida a tiempo.

Después de todo este rollo un poco cursi y de inspiración personal solo quiero que se queden con algo. Si me ven los viernes en la mañana o antes del mediodía con un puchero o cara de que mundo se va acabar incluso con el ceño fruncido, NO SE PREOCUPEN, no estoy enojada ni mucho menos tengo algo grave, solo es el hecho que es viernes y tengo dos horas de "Desarrollo de habilidades de lectura".