sábado, 23 de enero de 2016

Teatro (Parte 1)

Hace no mucho tiempo entro a mi vida algo nuevo y sin querer se convirtió en parte esencial de ella. Trajo consigo grandes experiencias y personas.

Es mucho más especial que cualquier otra por el simple hecho que no lo planee, ni lo busque ni mucho menos, lo esperaba.

El teatro.

Ya lo había experimentado en la primaria y en la secundaria, haciendo mini obras para la clase pero nada serio ni mucho menos un taller o clase como tal. Pero aun así había mucha curiosidad en mí.
Llego la preparatoria y tenía te elegir un curricular, ahí es cuando el destino, el universo o lo que  ustedes quieran comenzó a actuar.

Me encontraba entre Danza Moderna o Teatro. La primera porque me gusta bailar, no soy la gran bailarina pero me gusta mucho y lo segundo, principalmente, por curiosidad. Nunca había experimentado el teatro, pero actuar y estar frente a un público era tentador.

El elemento decisivo fue un panfleto donde promocionaban los diferentes talleres culturales y junto con ello mostraban los premios que había ganado particionado en el Encuentro de Artes y Cultura (ENAC), un concurso que se hace entre prepas perteneciente a un mismo sistema (DEGETI). Teatro había ganado segundo lugar, Danza Moderno no participan en ningún concurso.

Estaba decidido y mi objetivo era claro, ir a concursar.

Recuerdo perfectamente mi primer día en ese taller. Era sábado, todos los nuevos llevaban el uniforme (incluyéndome, obviamente), un conjunto de prendas blancas y grises, muy triste y monótono. Nadie hablaba y los que lo hacían ya se conocían o eran del mismo grupo. Unos cuando llegaban con ropa normal y se veían de semestres avanzados, más bien lo eran.

Ya era más de la una, hora que se nos había citado, cuando un hombre flaco, desgarbado y alto, vestido con un playera blanca con rayas negras y sombrero redondo, se presentó como el profesor  y con una voz algo nasal dijo: “Me llamo Fermín Rubio pero me gusta que me digan Hamlet”. Mientras él nos daba una plática sobre su historia y la del  grupo iba llegando uno a uno o en grupitos, chicos vistiendo con ropas normales, sonrientes y enérgicos; todos los que estaban ya en la clase los saludaban entusiasmadamente, con gritos, apodos y chiste locales.

     Mi primer dia en el taller de teatro con mi primer equipo de trabajo.
 Otoño 2012
Mientras observaba todo esa cascada de energía y camaradería no paraba de pensar, “que rayos hago aquí”. Las cosas empeoraron cuando algunos veteranos del grupo actuaron, al verlos, me era imposible imaginarme a mi haciendo algo parecido; el miedo me estaba invadiendo y ni hablar del pánico, sentía que no iba a durar en ese grupo no más de dos semanas pues me sentía muy fuera de lugar.

En algún momento de la clase; entre broma y parte del discurso, el profesor anunció “Nos llamamos Voyage cómo viajar en francés, pues viajamos haciendo teatro”. Creo que esa fue la mejor parte de aquel día.

Así comenzó mi propio viaje junto a este grupo.

Primera Camisa, Primer semestre

Continuará...


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