Falta muy poco para que se cumpla un año de haber comenzado el proceso de la "Universidad" Hace casi, casi un año estaba comenzado hacer los primero examenes de seleccion, mis últimos exámenes de la prepa y organizando todo para la gran graduacion. Diciendo adiós, cerrando ciclos, comiendome las uñas, estudiando y viviendo mis últimos días en esa escuela tan pequeña pero que la sentía como un verdadero hogar que con solo pensar que ya no pasaría mis mañanas ahí se me encogía un poco el corazón y mis nervios gritaban desde el centro de mi estómago.
Recuerdo perfectamente el verano del 2015, rebosante de acontecimientos. Con sus mañanas en el parque, entre neblina y conversaciones interminables; con una pista estrecha, larguísima y atestada de personas ; con sus fiestas, con sus trámites, con sus viajes, con sus despedidas. Recuerdo perfectamente aquella noche donde unas letras verdes aparecieron en la pantalla de mi computadora justo a la media noche: "¡FELICIDADES QUEDASTE SELECCIONADA!"
Las mañanas de verano en el parque se fueron diluyendo para dar paso al gran primer dia en la universidad. Después de las primera impresiones (no muy agradables) una sola y muy simple convicción nació en mí; un fiero deseo, casi terco e iluso incluso inocente: "No quiero que me cambien"
Pero veo mis redes sociales, en especial instagram. Veo mis viejos poemas, viejas fotos, escucho canciones que no reproduzco desde hace tanto, tanto tiempo y me golpean, me gritan; Evidencia más clara, contundente e irrefutable no puede existir: Yo he cambiado... y mucho.
Mis ideologias, mi carácter, mis maneras, mi habla, mi andar, mis sueños, mis limites... todo. Pero entre más me absorve la vida universitaria, entre mas me arrastran las palabras y me adentro un poco más en las personas que me rodean como en las que aún siguen a mi lado me doy cuenta que Brenda sigue ahí y no ha sido derrotada en lo absoluto.
Mi sonrisa sigue intacta incluso puedo decir que ha alcanzado su mejor versión de si misma, es mas, puedo afirmar que le falta mucho por mejorar; mi "nerd" interior hay veces sigue merodeando entre ceja y ceja. Algunos días sale a saludar, simplemente a eso, saludar y la niña de diez años que quería cambiar el mundo ya no corre frenéticamente por mis venas ahora opta por dar paseos tranquilos y de vez en cuando vuelve a tomar velocidad cuando el sentimiento llega al corazón y a los ojos.
Mi sonrisa sigue intacta incluso puedo decir que ha alcanzado su mejor versión de si misma, es mas, puedo afirmar que le falta mucho por mejorar; mi "nerd" interior hay veces sigue merodeando entre ceja y ceja. Algunos días sale a saludar, simplemente a eso, saludar y la niña de diez años que quería cambiar el mundo ya no corre frenéticamente por mis venas ahora opta por dar paseos tranquilos y de vez en cuando vuelve a tomar velocidad cuando el sentimiento llega al corazón y a los ojos.
No he cambiado ni un centímetro, simplemente estoy en constante actualización.
| Brenda de unos cinco años |
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